Además de funcionar como clínica de aborto en La Rioja, en nuestro centro los hombres se pueden someter a una vasectomía. En las siguientes líneas te explicamos en qué consiste partiendo de la base de que es algo reversible pero sólo durante cierto tiempo, en concreto 12 años. Después la decisión ya no tiene marcha atrás.

 

Para entender de qué estamos hablando, tenemos que tener medianamente claro el funcionamiento de los órganos sexuales masculinos. Los testículos se alojan en el escroto y son los encargados de producir espermatozoides, las células necesarias para que se produzca una fecundación y en consecuencia un embarazo. En la clínica Cannaregio te recordamos que los espermatozoides se acumulan en el epidídimo. Por otro lado, los conductos deferentes son unos tubos muy finos que llevan a los espermatozoides hasta las vesículas seminales y de ahí al pene de cara a la eyaculación.


Una vez repasado lo anterior podemos entender mejor lo que se hace con una vasectomía. Se trata de cortar esos dos conductos deferentes e impedir que los espermatozoides salgan al exterior y fecunden al óvulo. Se hace con anestesia local. Tras la intervención, el organismo masculino sigue produciendo espermatozoides pero él mismo los elimina. Es importante tener en cuenta que la vasectomía no interfiere en la vida sexual del varón. Tampoco hay datos científicos que la relacionen con otras alteraciones en el organismo. Esta operación quirúrgica se puede revertir durante los 12 años siguientes a la vasectomía. En resumen, estamos ante un método anticonceptivo masculino sencillo y muy seguro. Es básico ponerse siempre en manos de profesionales y de clínicas acreditadas y que ofrezcan todas las garantías. Lo mismo que si una mujer busca una clínica de aborto en La Rioja