Las clínicas ginecológicas de La Rioja tenemos muy presente que tan importante es someterse a controles médicos periódicos a los veinte años como a los cuarenta. El proceso a seguir, sea cual sea tu edad, es idéntico: entrevistarte con el especialista, realizar la exploración ginecológica y mamaria y someterte a una citología para prevenir el cáncer de cuello de útero.

Ahora bien, a partir de los cuarenta años las mujeres afrontamos la menopausia y, como consecuencia de ello, quedamos más expuestas a las disfunciones y amenazas de este tipo. Acudir a las clínicas ginecológicas de La Rioja se convierte en una realidad a la que debemos acostumbrarnos para sentirnos protegidas y tranquilas.

A esta edad madura, resulta fundamental empezar a prestar más atención a determinadas parte de tu cuerpo. Es necesario llevar a cabo pruebas más específicas y minuciosas que permiten descartar la presencia de distintos tipos de cáncer o de enfermedades ginecológicas.

Uno de los órganos a los que más cuidado hay que prestar en esta etapa son las mamas. Además de las palpaciones periódicas que todas debemos realizarnos desde la juventud, será necesario llevar a cabo pruebas radiológicas, conocidas como mamografías, para anticipar la posible aparición de un cáncer de pecho. Una periodicidad bianual es lo aconsejable entre los cuarenta y los cincuenta años y, a partir de entonces, lo óptimo es realizarlas anualmente. La ecografía de mamas es una prueba de ultrasonidos adicional que, en determinadas ocasiones, también resulta conveniente llevar a cabo bajo la prescripción de tu médico.

Sea como sea, debes contar con un médico ginecológico de tu confianza y realizar periódicamente todas las revisiones oportunas. Prevenir es mucho mejor que curar. En Clínica Ansoáin te ofrecemos máxima profesionalidad, experiencia y rigor con una atención personalizada, amable y muy humana, en unas instalaciones modernas y acogedoras en la que te sentirás tranquila y confiada.